Cada trabajador en Catalunya ha faltado una media de ocho horas al mes por incapacidad temporal (IT) durante los tres primeros trimestres de 2025. Así lo indica un estudio de Pimec, que alerta de que el absentismo laboral se ha convertido en un fenómeno estructural con un fuerte impacto económico y social.
Según el informe, las horas no trabajadas por baja laboral representan el 75% del total de horas no trabajadas y remuneradas, y las bajas vinculadas a la salud mental han aumentado de manera significativa. En la última década, las horas de IT se han duplicado, pasando de 3,8 horas mensuales por trabajador en 2013 a ocho horas en 2025.
Un coste del 10,5% del PIB catalán
En términos económicos, el coste anual de la IT es de 2.565 euros por trabajador. Si se tienen en cuenta la pérdida de productividad y el coste de sustituir a los empleados, los costes totales llegan hasta los 33.340 millones de euros, una cifra equivalente al 10,5% del PIB catalán.
El presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha calificado el absentismo como un “problema sistémico” y ha defendido la necesidad de cambios en el modelo actual. “Después de Noruega y después de Navarra, Cataluña es el territorio con más bajas de toda Europa”, ha lamentado.
El estudio, presentado por Cañete y por el secretario general de la patronal, Josep Ginesta, se basa en datos públicos, actualiza análisis anteriores e incorpora nuevos elementos como los costes económicos, factores de salud y comparativas con España y Europa.
Diferencias por sectores y empresas
La incidencia de las bajas no es homogénea. La industria es el sector con más horas de IT, mientras que las empresas de mayor dimensión acumulan un número más elevado de horas de baja. Según Ginesta, este hecho puede estar relacionado con los complementos salariales: el 76,7% de los convenios incluyen un complemento económico por enfermedad común, que afecta al 73,3% de los trabajadores.
En cuanto a la duración, más del 75% de las bajas no superan los 15 días, y los procesos son cada vez más cortos. Sin embargo, el número total de bajas ha crecido un 170,8% entre 2013 y 2024, muy por encima del aumento de la afiliación a la Seguridad Social.
Los jóvenes inician más bajas, pero se recuperan antes
Ginesta también ha apuntado al envejecimiento de la población como un factor clave: las personas ocupadas de más de 55 años acumulan más días de baja, mientras que la población joven es la que inicia más procesos de IT. Es decir, los jóvenes cogen más bajas, pero se recuperan más deprisa.
Las listas de espera, un factor clave
El informe también pone el foco en el sistema sanitario. Cataluña registró en 2024 24,6 pacientes en lista de espera por cada 1.000 habitantes, mientras que en España la cifra era de 17,9. “Tenemos más de siete días, prácticamente siete días, de diferencia en las listas de espera en Cataluña”, ha criticado Cañete, que ha advertido que este “cuello de botella” en la atención primaria puede alargar las bajas laborales.
Para revertir la situación, Pimec apuesta por destensar el sistema público y propone que las mutuas privadas y las farmacias puedan dar altas y bajas laborales. En cambio, Cañete ha descartado la propuesta de Foment del Treball de ofrecer incentivos a los trabajadores que falten menos al trabajo.
