La tensión entre los profesionales médicos y el Departamento de Salud continúa escalando. El sindicato Metges de Catalunya ha anunciado la ampliación de la campaña ‘Ni un minuto más’ a la atención primaria con el objetivo de incrementar la presión sobre el Gobierno para que negocie mejoras laborales para el colectivo. La iniciativa, que ya cuenta con el apoyo de 121 servicios de 34 hospitales, llega ahora a los Centros de Atención Primaria (CAP) bajo el lema ‘Ni un minuto más, ni una visita forzada más’.
El sindicato denuncia que los facultativos trabajan habitualmente con agendas saturadas, asumiendo tareas extraordinarias y visitas añadidas sin disponer del tiempo clínico necesario ni del reconocimiento correspondiente. Por este motivo, los profesionales que se adhieran a la campaña dejarán de realizar toda aquella actividad que consideren forzada pero no obligatoria.
¿Qué actividades dejarán de hacer?
Entre las medidas anunciadas se encuentra la negativa a asumir visitas forzadas en la agenda, programar varios pacientes a la misma hora, gestionar propuestas de prescripción sin tiempo asignado, tramitar bajas laborales no programadas o alargar de forma habitual la jornada laboral para compensar la falta estructural de personal. También rechazan incrementar el número de pacientes asignados más allá de los criterios establecidos.
Según Metges de Catalunya, estas acciones buscan forzar una negociación que permita encontrar soluciones estructurales para la atención primaria y para el conjunto del sistema sanitario público.
Salud defiende los avances de los últimos años
Por su parte, el Departamento de Salud rechaza las acusaciones de inacción y asegura que nunca ha abandonado los espacios de diálogo con los profesionales. La consejería destaca los acuerdos alcanzados en los últimos años, incluidas mejoras salariales, de jornada laboral y de descansos, así como el incremento de más del 30% en el precio de las horas de guardia.
A pesar de ello, Salud reconoce que continúan existiendo problemas importantes como la presión asistencial, las dificultades de conciliación, la organización de las guardias o la necesidad de reforzar la autonomía clínica de los profesionales.
Impacto sobre las listas de espera
La campaña impulsada por el sindicato podría tener consecuencias directas sobre la actividad asistencial. El mismo Servei Català de Salut (CatSalut) calcula que la reducción de la actividad voluntaria podría comportar una afectación a corto plazo de entre el 15% y el 20% del volumen de actividad sanitaria, con un impacto directo sobre las listas de espera.
Los primeros servicios adheridos a la iniciativa ya dejaron de hacer estas horas extraordinarias a partir del 1 de junio, y ahora el movimiento se extiende también a los CAP de Cataluña.