Tarragona y Barcelona han sido dos de los principales puntos de una macrooperación de la Policía Nacional contra una organización criminal dedicada presuntamente a las estafas informáticas y al blanqueo de capitales. El dispositivo ha acabado con 44 personas detenidas y ha permitido relacionar la red con al menos 146 víctimas en todo el Estado.
En territorio catalán, los agentes han llevado a cabo cuatro entradas y registros en Tarragona y cinco más en Barcelona. El operativo también se ha desplegado en Almería, Cádiz, Málaga y Ciudad Real.
Según la investigación policial, el grupo utilizaba diferentes técnicas para engañar a las víctimas: llamadas haciéndose pasar por trabajadores de bancos, mensajes fraudulentos, anuncios falsos de pisos de alquiler y supuestas entradas para conciertos y grandes eventos.
El perjuicio económico acreditado en las denuncias que la policía ha podido relacionar con el entramado supera los 430.000 euros.
Falsos bancos, pisos de alquiler y entradas para conciertos
Una de las principales técnicas utilizadas era el vishing. Los estafadores llamaban a clientes de entidades bancarias y se hacían pasar por empleados del banco con el objetivo de conseguir sus credenciales de acceso.
También recurrían al smishing, basado en el envío de mensajes de texto fraudulentos, y al phishing, mediante páginas web falsas preparadas para robar información personal y bancaria.
La red habría diversificado los fraudes con anuncios de pisos de alquiler inexistentes y ofertas fraudulentas de entradas para conciertos y eventos multitudinarios, aprovechando la demanda elevada de este tipo de productos.
Los investigadores también han detectado personas encargadas de comprar y revender fraudulentamente dispositivos electrónicos de alta gama y una extensa red de mulas bancarias, utilizadas para mover el dinero obtenido.
La investigación comenzó por medio bitcoin
El caso se remonta a mayo de 2024, cuando una víctima denunció haber sufrido una estafa informática por valor de 0,5 bitcoins.
Siguiendo el rastro de este dinero, los agentes descubrieron que los presuntos responsables convertían parte de los beneficios en criptoactivos para dificultar su localización y ocultar el origen de los fondos.
A medida que avanzaba la investigación, casos que inicialmente parecían independientes comenzaron a estar conectados. El cruce de datos permitió acabar vinculando 146 denuncias a la misma estructura criminal.
Dinero, criptomonedas, tarjetas e incluso una catana
Durante los registros, la Policía Nacional ha intervenido 3.410 euros en efectivo y criptoactivos valorados en unos 54.000 euros.
También se han confiscado 57 tarjetas bancarias, 43 tarjetas SIM, 24 teléfonos móviles, cuatro ordenadores y cinco memorias USB, material que ahora será analizado por los investigadores.
Además, los agentes han localizado 773 gramos de hachís, una defensa extensible, una catana y diversos dispositivos electrónicos.
La operación ha culminado con 44 detenidos investigados por los presuntos delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
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