Las aulas de los institutos catalanes rozan los 40ºC: “No se puede estudiar así”

Docentes y familias alertan de que varios alumnos sufren mareos, fatiga y dificultades de concentración a causa del calor extremo en las aulas

31 de mayo de 2026 a las 19:09h

Diversas familias han presentado una queja formal ante el Síndic de Greuges de Catalunya por las altas temperaturas registradas en los centros educativos y el impacto que aseguran que estas tienen sobre la salud y el bienestar de los niños.

En la queja, las familias explican que en las últimas semanas se han detectado temperaturas elevadas en el interior de las aulas y otros espacios escolares, que en algunos casos habrían llegado hasta casi los 40°C, según datos aportados por la plataforma ciudadana aulesquecremen.cat.

Según el documento, esta situación provoca efectos directos en el alumnado como fatiga, dificultades de concentración, dolores de cabeza, deshidratación y malestar generalizado, con un impacto especialmente significativo en niños más pequeños o con necesidades específicas.

Las familias consideran que no se trata de un fenómeno puntual, sino de una problemática “recurrente, estructural y perfectamente previsible”, vinculada a la falta de adaptación climática de los edificios escolares. En este sentido, afirman que las administraciones competentes tienen conocimiento reiterado de esta situación y que ya se han recibido quejas similares en años anteriores.

En la queja también se señala la responsabilidad del Departament d’Educació por garantizar unas condiciones adecuadas de seguridad y salud en los centros educativos, y se advierte que la falta de actuación podría suponer una vulneración de los derechos de los niños.

Entre las peticiones dirigidas al Síndic de Greuges de Catalunya se encuentran la investigación de las condiciones térmicas de los centros, el requerimiento de medidas inmediatas al Departament d’Educació y el despliegue de un plan estructural de adaptación climática.

Semana de temperaturas récord

Según los datos registrados, se llegó a los 39,4 grados en el Institut Pius Font i Quer de Manresa y el jueves se alcanzaron los 39,1 en la Escola Jaume Vicens Vives de Roses. También se recogieron registros de 38,3 grados en el Institut Valèria Haliné de Castelldefels el jueves y de 37,5 en el Institut Provençana de l’Hospitalet de Llobregat.

Las familias reclaman, entre otras medidas, sistemas de climatización, sombreado, naturalización de los espacios y posibles adaptaciones de horarios durante episodios de calor extremo, así como el establecimiento de protocolos con límites de temperatura máxima en los centros educativos.

Finalmente, piden una actuación “urgente y prioritaria” para garantizar condiciones de aprendizaje seguras y dignas para el alumnado, así como una mayor transparencia informativa sobre las medidas que se adopten y los plazos de ejecución.