La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón acoge a partir del 11 de marzo y a lo largo de cinco jornadas más un juicio contra un joven acusado de haber acabado con la vida del bebé de 10 meses a base de golpes.
Un jurado popular será el encargado de aclarar si el acusado, un joven de 22 años, es culpable de haber provocado la muerte de su propio hijo, que cuando murió tenía 10 meses de edad.
El fiscal, que califica los hechos de un delito de asesinato, así como un delito de lesiones y otro de violencia doméstica habitual, solicita por el delito de asesinato una pena de prisión permanente revisable, así como interesa una pena de prisión de 5 años por lesiones y 3 años de prisión por la violencia doméstica.
Según relata el fiscal «desde que nació el bebé el 11 de noviembre de 2019, el acusado le venía propinando bofetadas, golpes y al menos un mordisco porque los llantos le molestaban».
En enero de 2020 el bebé fue atendido en el Hospital General de Castellón por una fractura oblicua en el húmero derecho por la que le tuvieron que colocar un cabestrillo. «A partir de marzo de 2020 las conductas agresivas hacia el menor se intensificaron, golpeando al menor sin motivo de manera casi diaria», destaca el fiscal para concluir al relatar los hechos que acabaron con la vida del bebé.
«El día 13 de septiembre y encontrándose en el domicilio familiar de Almassora y como el menor comenzó a llorar el acusado, que no podía dormir por este motivo, se dirigió a la cuna de su hijo y lo golpeó dos veces contra la pared, causándole lesiones consistentes en traumatismo cráneo encefálico en el lado izquierdo de la cabeza que acabaron con su vida poco tiempo después.
