Apenas nueve días después de la entrada en vigor de la obligatoriedad de la baliza V16, ya se han detectado los primeros fraudes relacionados con este nuevo sistema de señalización de averías y accidentes, vigente en España desde el 1 de enero de 2026.
La estafa aprovecha el funcionamiento de la baliza V16, que al activarse envía automáticamente la ubicación del vehículo averiado a la plataforma de la Dirección General de Tráfico (DGT). Este mecanismo, pensado para mejorar la seguridad vial y agilizar la asistencia en carretera, ha abierto también la puerta a prácticas fraudulentas.
Según detalla El Periódico, algunos operadores de grúas que no trabajan con aseguradoras localizan vehículos con la baliza activada y se presentan en el lugar de la incidencia sin haber sido requeridos ni por el conductor ni por su compañía. Ante una situación de estrés y vulnerabilidad, algunos conductores aceptan el servicio pensando que se trata de la grúa enviada por su aseguradora.
El problema aparece más tarde, cuando el propietario del vehículo comprueba que el servicio no estaba autorizado. En estos casos, la aseguradora no se hace cargo del coste de la grúa, y el conductor debe asumir personalmente una factura que puede situarse entre los 100 y los 300 euros.
Desde el sector de los seguros detallan que el procedimiento habitual es que la compañía informe previamente al cliente de la llegada de la asistencia, facilitando datos como la matrícula o la identificación de la grúa. Por este motivo, se recomienda no aceptar ningún servicio de remolque sin confirmación directa por parte de la aseguradora.
