La Fiscalía de Barcelona ha solicitado una condena de 20 años de prisión para A.A.G., un antiguo enfermero de la escuela Jesuitas de Caspe, acusado de abusar sexualmente de dos niñas de 6 y 7 años entre 2001 y 2002. Según la acusación, el enfermero aprovechaba las revisiones médicas que realizaba a los alumnos y su influencia sobre las niñas para cometer los abusos. La fiscalía también pide una indemnización de 35.000 euros para cada víctima por los daños morales y lesiones psíquicas.
El acusado, que ejerció de profesional sanitario hasta 2010, está acusado de tocar los genitales de las niñas durante las revisiones médicas, aunque estas prácticas estaban fuera de sus funciones como enfermero. Cuatro exalumnos más lo denunciaron, pero sus casos han quedado fuera de proceso por prescripción de los hechos. Sin embargo, la fiscalía quiere que estos testigos sean citados para reflejar la conducta del acusado y cómo se aprovechó de su posición por abuso.
El escrito de la acusación subraya que, aunque desde 1980 la escuela contaba con un protocolo sanitario que incluía revisiones médicas para los alumnos, el enfermero no tenía autorización para realizar determinadas exploraciones, como la genitourinaria. Además, la fiscalía destaca que las niñas de esta edad no presentan normalmente problemas de salud sexual o genital que justificasen este tipo de examen.
Según las víctimas, el enfermero las hacía quedar en ropa interior en una sala a puerta cerrada, donde, sin la presencia de otro adulto, las tocaba. Las dos víctimas que han llevado el caso a juicio han explicado que los abusos les provocaron daños psíquicos y que han necesitado terapia. Una de ellas manifestó que aún arrastra un sentimiento de culpa y vergüenza.
La Compañía de Jesús, entidad a la que pertenecía el acusado, ha impuesto medidas cautelares, como la prohibición de contacto con menores, y se mantiene a la espera del desenlace del proceso judicial. La acusación también destaca que el enfermero sabía perfectamente que sus acciones eran ilegales y que se aprovechó de su posición para satisfacer sus deseos.