La Policía Nacional ha hecho efectiva la expulsión de España de 15 ciudadanos extranjeros a los que constaban numerosos antecedentes policiales y judiciales, en algunos casos por delitos graves como agresiones sexuales o robos con violencia. En total, acumulaban hasta 120 detenciones. Estas personas actuaban en varias zonas del estado pero principalmente en Cataluña. La Unidad Central de Repatriaciones en Madrid se coordinó con la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Barcelona para planificar dos vuelos para repatriar a estas personas a diferentes países.
La Policía Nacional ha destacado que estas expulsiones suponen una gran coordinación a escala policial y judicial y una estrecha relación en el ámbito documental con los respectivos consulados, ya que se solicitaron autorizaciones judiciales de las causas que estas personas tenían pendientes en los diferentes juzgados, así como la realización de los trámites de documentación con los consulados para que se pudiera hacer efectivo el decreto de expulsión.
En este operativo participó personal de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Barcelona, las comisarías locales de Sabadell, Manresa y Cornellà de Llobregat, el punto fronterizo de Camprodon y la comisaría provincial de Tarragona.
Para el trasladado de los 15 ciudadanos se contó con una dotación policial de 28 efectivos y 13 vehículos, que iniciaron el trayecto en comitiva desde el complejo policial de la Zona Franca hasta Madrid. Una vez allí, se entregaron los detenidos a la Unidad Central de Repatriaciones del Aeropuerto de Barajas.