El grupo operaba mediante la falsificación de documentos paraintroducir la mercancía en un trullo de Tortosa (Baix Ebre) y obtener beneficios económicos fraudulentos.
La operación denominada ‘Muleda’ se inició hace un año, en abril de 2024, tras la denuncia de un ciudadano que alertó de un posible caso de usurpación de la identidad.
Los delincuentes habrían falsificado un documento DUN a su nombre durante el año 2022, con la finalidad de dar apariencia de legalidad al origen de la mercancía y facilitar su introducción al trullo.
Gracias a las indagaciones, los guardias civiles descubrieron que la organización utilizaba un almacén en Borriana (Plana Baixa) como centro logístico para la recogida y el traslado de la mercancía hasta Tortosa.
Mediante la expedición de cheques por importes inferiores a 1.000 euros, los investigados consiguieron eludir el control de la Hacienda Pública, obteniendo un beneficio total de 123.000 euros que fueron facturados de manera fraudulenta a nombre del denunciante.
Durante la investigación, la Guardia Civil corroboró que, una vez vendida la mercancía, el dinero era repartido entre los miembros del grupo de manera individualizada, lo que dificultaba la trazabilidad del dinero tanto a nivel fiscal como policial.
Las diligencias han sido puestas a disposición del Juzgado de Vinaròs. Con esta operación, la Guardia Civil reafirma su compromiso con la lucha contra los delitos en el ámbito rural, protegiendo los intereses de los agricultores y garantizando la legalidad en el sector.