Ser casteller, por según qué personas, puede parecer una utopía. Ser enjambre, claro, es prácticamente imposible para cualquier adulto. Valls y el Museo Casteller han hecho de algo improbable, algo al alcance de cualquiera.
La festividad castellera de Santa Úrsula del pasado 22 de octubre fue el principio de una aventura que ahora será uno de los atractivos más grandes del Museo Casteller de Cataluña. Un atractivo que comenzará la Semana Santa de este año.
En un despliegue inédito se utilizaron cuatro cámaras situadas estratégicamente en diferentes puntos de la plaza del Trigo para obtener diferentes puntos de visionado. Así, además de cámaras en el centro de la plaza, también se ubicaron otras en puntos elevados y en la fachada de la Casa de la Villa que permitieron crear la experiencia que se presentará esta Semana Santa: rememorar los castillos en realidad virtual y poder situarse en puntos de vista muy privilegiados, como por ahora, la altura desde donde es el enjambre.
Las cámaras metidas están equipadas con 6 y 8 lentes para generar imágenes de calidad y con efecto 3D. Además, para completar la experiencia inmersiva se recogió el sonido desde varios puntos de la plaza, también cerca de las piñas de los castillos para que el usuario pueda sentir, por ejemplo, las órdenes de los jefes de grupo.
Esta idea innovadora se añade a todo el resto de atractivos del Museo Casteller, como pueden ser los tres actos por esta manifestación cultural inmaterial propia de Cataluña y reconocida internacionalmente que plantea la exposición fija o las diferentes exposiciones variables.
El Ayuntamiento ya impulsó un primer proyecto que recibió financiación de esta línea de subvenciones en el año 2022, también para una producción cultural vinculada al hecho casteller. En concreto, el departamento de Cultura sumó el audiovisual «La Força» que se puede visionar en el Museo Casteller de Cataluña y que es ya uno de los principales atractivos del nuevo equipamiento. El montaje permite sentir y vivir la emoción de los castillos situando al espectador dentro mismo de una proyección en pantalla circular.
No siempre se puede formar parte de una actividad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y ser casteller, ahora, es más que posible en el Museo Casteller de Cataluña.