El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Colegio de Administradores de Fincas y la Cámara de la Propiedad Urbana, ofrecerá un servicio de información y orientación a todas aquellas comunidades de propietarios que lo deseen para dotarse de las normas de regulación y convivencia que eviten la instalación de viviendas de uso turístico en las fincas.
Así, el objetivo del convenio es el de promover la redacción de nuevos estatutos o la modificación de los existentes para que las comunidades adopten acuerdos con el fin de prohibir nuevas instalaciones de actividades económicas que pueden tener consecuencias negativas en la convivencia de las fincas, como es el caso de las viviendas de uso turístico, y que éstas se inscriban en el Registro de la Propiedad.
Para difundir estas posibilidades normativas, se llevará a cabo una campaña de comunicación orientada a informar a las comunidades de propietarios para incentivar la modificación de sus estatutos y se ofrecerá asesoramiento y acompañamiento técnico a las mismas.
Paralelamente, el Instituto Municipal de Vivienda de Barcelona aprobará una convocatoria de subvenciones destinada a las comunidades de propietarios para financiar la creación o modificación de los estatutos de su comunidad de vecinos con la finalidad de que prevean la posibilidad de limitar los usos en las viviendas.
Esta iniciativa forma parte del acuerdo presupuestario con el grupo municipal de ERC.