Los Mossos d’Esquadra echaron el pasado 3 de marzo a un conductor en la AP-7 que circulaba a 208 km/h. Los hechos tuvieron lugar en la población de Vilademuls (Pla de l’Estany) alrededor de las 16 horas, cuando un hombre hizo saltar un radar con su Volkswagen Golf.
Los agentes iniciaron una persecución del infractor, ya que había superado la velocidad máxima de la vía en 88 kilómetros por hora. Tal y como ha informado el Diari de Girona, los agentes lo consiguieron localizar y lo denunciaron por un delito contra la seguridad vial.
Por estos excesos de velocidad, el Código Penal recoge penas de prisión de hasta seis meses, la retirada del permiso de conducir por un máximo de cuatro años y multas económicas. Para evitar episodios como este, los Mossos han intensificado los controles en la autopista para evitar accidentes y comportamientos peligrosos al volante como el de este conductor.