La maquinaria pesada ha comenzado a trabajar este jueves en el derribo de la plataforma del Miracle de Tarragona, tras los trabajos previos de retirada del mobiliario urbano y otros elementos presentes en la zona. Está previsto que las obras se alarguen un máximo de cinco meses, cuatro de los cuales se destinarán al derribo de la infraestructura. Parte de los escombros que se extraiga -cemento y hierro- será revalorizada para otros proyectos, según el director de construcción de Vallès Grup, Héctor Gutiérrez. El conseller de Medio Ambiente Guillermo García ha calificado el día “de histórico” y ha apuntado que se continúa trabajando en el proyecto de renaturalización de la playa para “hacer un cambio de paradigma” y recuperar espacios naturales.
La demolición de la plataforma del Miracle, cerrada desde 2013, se ha iniciado este jueves con la llegada de las máquinas retroexcavadoras, que han comenzado a trabajar en la retirada de las vigas de la superestructura de hormigón. En total, se retirarán 12.000 toneladas de hormigón. La previsión es que las obras se alarguen un máximo de cinco meses con una inversión de 4,2 millones de euros en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por los Fondos Next Generation de la Unión Europea.
Las obras tendrán una duración aproximada de cinco meses
Parte de los escombros que se extraiga de esta obra será revalorizado y se utilizará para otros proyectos constructivos, tal y como ha señalado el director de construcción de Vallès Grup, Héctor Gutiérrez. Para esta tarea, se prevé la intervención de entre tres y cuatro de grandes máquinas y entre seis y siete camiones bañera para transportar estos elementos.
La transformación del conocido popularmente como ‘mamotreto’ se hará en diferentes fases; en primer lugar se demolerá la infraestructura, mientras que a posteriori se ejecutará la renaturalización del espacio con la recuperación del sistema dunar, la creación de zonas verdes de transición y el diseño y mejora de itinerarios de paso. Por todo ello, el conseller de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Tarragona, Guillermo García, ha señalado que el proyecto permitirá ser “más resiliente al cambio climático”.
En paralelo a las obras de derribo, se trabaja en la elaboración del proyecto de renaturalización del espacio, que contará con subvención de la Diputación de Tarragona y de la mano del Consejo Municipal de Medio Ambiente. Se trata de un proyecto que financiará y ejecutará el departamento de Costas del estado español.