La nueva sede de la Escuela de Consumo de Cataluña, inaugurada este miércoles en el paseo de la Zona Franca de Barcelona, hace una apuesta por la innovación y la investigación. El centro suma estos dos conceptos a la educación y la formación dentro de su ámbito de actuación.
El nuevo espacio, con una superficie de 800 metros cuadrados y capacidad para más de 200 personas, ha recibido una inversión de unos dos millones de euros de la Generalitat de Cataluña. El conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, que ha visitado las instalaciones, ha enaltecido la importancia de formar a la juventud sobre cómo consumir “el agua y la energía, porque no tenemos”, así como en “el uso responsable de las redes sociales“. Todo ello, ha subrayado Sàmper, también está “relacionado con el consumo“.