La huelga de los sindicatos minoritarios de Adif y Renfe y averías en el R2 provocan una nueva jornada de incidencias en Cercanías. “Últimamente hay muchos problemas y muchos días estoy cogiendo el autobús”, dice la Clàudia en declaraciones a la ACN minutos después de llegar a la estación de Sants con la R1. “Es un servicio pésimo”, añade la Tía. Un día más, los usuarios han explicado que se han encontrado con dificultades en la movilidad y han coincidido en decir que los problemas son “habituales”. Este miércoles el paro ha provocado cancelaciones, también de trenes AVE, y retrasos en varias líneas, a los que se han añadido incidencias tanto en el R2 Norte en Sant Celoni y en el R2 Sur entre las estaciones de Sitges y Garraf.
En la estación de Vilanova i la Geltrú había varios usuarios que han criticado que los trenes, aparte de salir tarde, hayan acortado su recorrido: en lugar de ir hasta Sant Vicenç de Calders se han quedado en la capital de El Garraf. “No tienen vergüenza ni principios con lo que están haciendo con todos los usuarios, es una vergüenza para Cataluña”, ha dicho la Toñi, que tenía que coger el tren sobre las 7.45 h y a las 10 h todavía no había podido llegar a su destino.
Los usuarios de Sants lamentan que los problemas sean “habituales”
La Tània, que coge diariamente el R2 Norte para ir a trabajar, ha explicado que su tren ha llegado a la estación de Sants con una hora de retraso tras irse parando durante mucho rato durante el trayecto. Según ha descrito, la gente del tren estaba “desbocada” porque, además, “no se cabía”. “Ya no sabemos qué hacer, tenemos que hacer ruido y que eso tenga repercusión” ha dicho. También ha cuestionado la huelga. “Una cosa es que los trabajadores estén descontentos con las condiciones, pero es que el servicio que están dando al usuario es pésimo”, ha valorado.
Jordi, usuario del R3, desconocía que había paros de los sindicatos minoritarios, pero ha asegurado que le “es igual”. “Hace 20 años que soy usuario de Cercanías y durante los 20 años ha habido caos, no es nuevo”, ha dicho. “Hoy he llegado 10 minutos tarde, pero a menudo el tren llega muy tarde o simplemente no sale”, ha descrito. Preguntado por si confía en que haya mejoras en el servicio, ha sido rotundo. “Sinceramente, si depende de Renfe y Adif no”, ha sentenciado.
Tampoco sabía que había huelga la Susanna, usuaria habitual del R1, que se ha enterado por un grupo de whatsapp. “Nos han dejado tirados en las vías”, ha criticado. Así, ha explicado que le sale más a cuenta coger un autobús y después el metro que hacer el trayecto Maresme – Hospitalet con Renfe. “Bajé del Maresme en autobús por los problemas que me da Cercanías cada día”, ha apostillado. “Es el pan de cada día, las personas que vienen de más lejos tiene que ser horroroso, tu tiempo lo pierdes continuamente, mañana y tarde”, ha añadido.
También opta por el autobús la Clàudia, que ha explicado que este miércoles el R1 ha tardado más rato del habitual entre Plaza de Cataluña y Sants. “Avanzábamos un metro y volvíamos a estar parados”, ha dicho, al tiempo que ha lamentado que por megafonía no se les informara de nada.
La Estrella, en cambio, ha sido menos crítica. “Va demasiado masificado de gente, estás mucho rato de pie, pero por lo demás está bien, lo único que quizás podrían pasar más a menudo y que la gente pudiera ir más cómoda”, ha opinado.
Frustración entre los pasajeros en Vilanova i la Geltrú
Desde Vilanova i la Geltrú, el Mohamed ha explicado que en su caso se ha quedado sin poder ir a una entrevista de trabajo en Barcelon a. “Me siento frustrado y hasta los nazarenos, tener este tipo de problemas es muy cansado”, ha dicho.
La Alexia, que coge el tren cada día para ir a la universidad en Vilanova, también ha lamentado la situación. “En mi caso, los trenes siempre llegan, pero no hay día que no vengan con retraso” ha explicado.
Un caso similar es el de La Rosa, que utiliza Cercanías para ir a trabajar de Castelldefels hasta Calafell. “Una vez el tren no iba, nos facilitaron un autobús, pero una vez que el tren volvió a funcionar, nos dejaron tirados en la siguiente parada”, ha explicado. “Me siento muy frustrada, pero por suerte tengo cabezas comprensivas”, ha añadido.