El Ayuntamiento de Falset y el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl) han acordado reducir la expansión urbanística prevista en torno al campo de fútbol. En el año 2009, en plena burbuja inmobiliaria, las dos partes firmaron un convenio para desarrollar el Área Residencial Estratégica (ARE) de San Gregorio, donde se preveían construir 1.500 viviendas además de equipamientos y servicios.
Si la iniciativa hubiera prosperado la localidad habría casi doblado la población, pero de todo lo previsto únicamente se ha hecho el campo de fútbol. Ahora, el nuevo convenio prevé que se construyan 32 viviendas, de las cuales la mitad serán de protección oficial, además de otros equipamientos y un helipuerto.
El alcalde de Falset, Carlos Brull, ha manifestado que el nuevo proyecto es “más realista y de escala más humana”. La ARE proyectada hace dieciséis años abarcaba 13 hectáreas y se llegó a constituir un consorcio urbanístico para desarrollarla. En el marco de este acuerdo el consistorio recibió la cesión de los terrenos para realizar el estadio municipal, que el día de hoy aún no es de titularidad municipal.

Así pues, el nuevo convenio prevé la disolución de este consorcio, ya que “ha quedado acreditada la manifiesta inviabilidad urbanística y económica del ARE Sant Gregori en su delimitación y parámetros actuales”, según se puede leer en el acuerdo. Así, el nuevo planeamiento urbanístico debe permitir “el desarrollo y ejecución de un ámbito urbanístico más reducido y adecuado para cubrir las necesidades actuales de vivienda del municipio”.
La nueva zona residencial que se proyecta estará ceñida alrededor del campo de fútbol y se incorporarán espacios “de interés estratégico” para el pueblo, como una parcela para usos diversos y un helipuerto, que servirá para que puedan hacer parada equipos de emergencias.
“El crecimiento urbanístico de la zona, más allá de este ámbito inicial, se podrá desarrollar progresivamente si surge su necesidad”, han asegurado desde el consistorio. La inversión para llevar a cabo la urbanización de los terrenos —voreras, alcantarillado, alumbrado— correrá a cargo del Ayuntamiento, que destinará 1 millón de euros.
Así, entre los años 2026 y 2027 se hará la modificación del planeamiento y la urbanización. Posteriormente, el Ayuntamiento como propietario de los terrenos “podrá ponerlos a la venta o colocarlos como reserva pública de suelo”, concreta Brull. El helipuerto estará a la espera de la modificación del planeamiento, y también habrá que “acotar la parcela y empezar los trámites”.
