El chico de 26 años que murió encima de un tren en Lleida-Pirineos se habría enfilado al convoy desde el andén, tras entrar en el recinto saltándose todos los controles de seguridad.
Según explican los Mossos a la ACN, esta es la principal hipótesis con la que trabajan después de que el joven muriera calcinado al entrar en contacto con la catenaria.
Los Mossos ven menos probable la otra hipótesis planteada hasta ahora: que los jóvenes —de 23 y 26 años— saltaran encima del tren desde la pasarela elevada que atraviesa las vías.
Pese a todo, la policía continúa investigando los hechos y elaborando el atestado del incidente, que una vez finalizado, trasladarán a la autoridad judicial a partir de la declaración de testigos y de las imágenes de las cámaras de seguridad de la estación.
Saltaron los controles de seguridad de la estación
Todo apunta a que durante la tarde los dos jóvenes ya habrían intentado en dos ocasiones acceder a trenes de alta velocidad que iban a Barcelona. Finalmente, habrían conseguido saltarse los controles y llegar hasta un tren Alvia parado en la vía 2. El convoy cubría el trayecto entre La Coruña y Barcelona, y llevaba 185 pasajeros a bordo.
Hacia las 20.20 horas, la víctima mortal se enfiló arriba del tren y, al entrar en contacto con la catenaria, recibió una fuerte descarga eléctrica y generó un incendio. El otro chico que le acompañaba, de 23 años, salió ileso, pero lo trasladaron al Hospital Arnau de Vilanova de Lleida con un ataque de ansiedad.
La incidencia obligó a cortar la tensión en toda la estación y afectó a todos los trenes de Larga y Media Distancia que debían detenerse en Lleida. Hacia las dos y media de la noche, Adif y Renfe informaron de que se había restablecido la tensión en la catenaria y que los trenes podían volver a circular.