El partido de este sábado entre el Girona y el Espanyol (4-1) no sólo dejó una contundente victoria local, sino también una imagen que ha generado gran polémica en las redes sociales y en el mundo del fútbol.
Un niño, de solo cinco años, fue obligado por la seguridad del estadio de Montilivi a quitarse la camiseta de su equipo, el Espanyol, para poder acceder al campo, ya que no se encontraba en la zona habilitada para la afición visitante. El incidente ha desatado una oleada de indignación entre los aficionados y ha abierto el debate sobre la intolerancia y el control excesivo en los estadios.
Los hechos tuvieron lugar antes del inicio del derbi catalán, cuando un padre, junto con su hijo, intentaron entrar en el estadio. Según el relato del progenitor, que grabó la situación y la compartió en las redes sociales, la seguridad del Girona impidió el acceso al niño con la camiseta del Espanyol, alegando que no podía entrar con esta indumentaria fuera de la grada destinada a los seguidores periquitos. “El niño se ha tenido que sacar la camiseta del Espanyol porque dicen que con ella no puede entrar. Un niño de cinco años”, se puede oír decir al padre en el vídeo.
Visiblemente indignado, el padre ironizó sobre la situación, diciendo: “Terriblemente peligroso, pueden morir todos porque el niño lleva la camiseta del Español”. A pesar de sus quejas, el miembro de seguridad se disculpó, diciendo: “Me sabe muy grave… me sabe muy grave, señor”, pero insistió en que tenía que seguir las normativas establecidas.
Esto me parece algo lamentable, es un niño, que va a hacer? @RCDEspanyol aprended de una vez a como nos tratan en algunos campos, pero vosotros les dareis invitaciones y les dareis todas la grada visitante…. @GironaFC me parece de vergüenza algo que he hecho con este niño #rcde pic.twitter.com/BZknJbSpzh
– Eloy Barneo (@Elooy9) November 24, 2024
Este incidente ha generado una gran polémica, especialmente porque afectó a un niño tan pequeño. La imagen del menor sacándose la camiseta para poder acceder al estadio se ha viralizado rápidamente en plataformas como X, donde muchos usuarios han mostrado su desacuerdo con lo que consideran un exceso de control. “Esto es lo que se fomenta desde la mejor liga del mundo”, comentó un usuario, mientras que otro fue igualmente crítico: “Qué fantástico de fútbol”.
El Girona, por su parte, se ha defendido explicando que el control fue fruto de las medidas de seguridad establecidas para el partido, que había sido declarado de “muy alto riesgo” por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte. Según el club, estas medidas forman parte de la normativa impuesta por las autoridades para prevenir incidentes en eventos de gran riesgo como este, lo que obligó a restringir el acceso con ciertas prendas fuera de las zonas asignadas.
No obstante, el episodio ha reabierto el debate sobre el ambiente de hostilidad que a veces se vive en los estadios, especialmente en los derbis regionales, donde la rivalidad entre los equipos se traslada al comportamiento de los aficionados. Pese a la victoria del Girona, el foco de atención en esta ocasión ha sido este lamentable suceso extradeportivo que ha dejado una sensación de incomodidad entre los seguidores de los dos equipos.