El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha fijado un nuevo periodo de veda por la sipia que se inicia este sábado y hasta el 28 de febrero. La medida prohíbe la pesca de esta especie, tanto profesional como recreativa en embarcación, en las aguas interiores delimitadas por el cabo de Begur y la isla Maça d’Or con el objetivo de proteger a las hembras en época de reproducción. La nueva veda se suma a la que ya se hace del 1 de septiembre al 30 de noviembre para proteger a las juveniles. Desde el Departamento remarcas que se trata de una acción “ampliamente reclamada” por el sector pesquero ante la disminución en abundancia de la especie en 2023.
En las campañas anteriores, había establecido un periodo de veda que va del 1 de septiembre hasta el 30 de noviembre de 2024 (ambos incluidos), con el fin de proteger a los juveniles en la época de reclutamiento. A partir de ahora, en lugar de uno, se harán dos paros, con el fin de garantizar el buen estado de esta especie.
El Plan de Gestión de la sepia establece periodos de vedas de, como mínimo, dos meses. No obstante, y debido a la disminución en la abundancia de sípia en 2023, se ha considerado necesaria la ampliación de la veda con el objetivo de preservar el recurso y fomentar prácticas de pesca responsable.
La iniciativa, de hecho, se acordó a través del Comité de Cogestión de la sipia de las bahías de Pals y Roses.