El litoral de Palamós (Baix Empordà) se ha llenado de centenares de ejemplares de la especie “Velella velella”, una especie similar a la medusa conocida como “barqueta de Sant Pere“, que llega a la costa empujada por las corrientes marinas y que no supone ningún peligro para las personas porque sus células urticantes no pueden atravesar la piel para inyectar veneno. De hecho, solo hay que tener precaución de no tocarlas con la cara porque hay muchas mucosas y la piel es muy sensible, con lo que se podría provocar alguna reacción.
La “barqueta de San Pedro” forma parte de una colonia de animales que viven juntos. Cada organismo está formado por miles de individuos, todos ellos están unidos debajo de un disco de quitina, el cual tiene forma oval y presenta una pequeña vela que les permite desplazarse, saliendo por la superficie del agua, en función de los vientos.
Se prevé que de manera natural, las corrientes marinas devuelvan mar adentro los ejemplares que han llegado hoy a la costa. En este proceso algunos de ellos se secan y mueren. Si esto ocurre, los que se queden en las playas se retirarán en los próximos días.