La comuna de Sant Julià de Lòria celebra que el Consejo General haga una moratoria para alargar la suspensión de licencias de obra. El cónsul de la parroquia, Cerni Cairat ha valorado positivamente la decisión porque “da más tiempo para reflexionar con el modelo urbanístico de los próximos años”. Además, la revisión que debe hacer la corporación sobre el Plan de Ordenación y Urbanismo Parroquial (POUP), debe incluir las conclusiones de los estudios de capacidad de carga, que ahora está en manos de gobierno, y “puede ser que acabemos necesitando ese margen de tiempo suplementario para incluirlas”, ha comentado Cairat.
El equipo comunal piensa que la legislación sobre el suelo del año 2000 ya ha tenido su “recorrido” y “hay que cambiar su filosofía para que sea una ley que vaya encaminada hacia un urbanismo más sostenible y, por tanto, puede ser que lleguemos al punto de tener que alargar estos seis meses la suspensión de licencias urbanísticas para poder incluir algunas de las cuestiones que se puedan modificar la ley del sol”, ha relatado Cairat.
El objetivo de todo ello es hacer planes urbanísticos más sostenibles. En este sentido, el político ha comentado que se sacará un concurso público para contratar a una empresa que les pueda asesorar sobre esta revisión del POUP. Cairat ha afirmado que ahora mismo no tienen una cifra de los planes parciales que se han parado porque “puede ser que haya algunos que no se hayan presentado debido a la suspensión”. Sin embargo, el cónsul sí ha mencionado que saben las parcelas que se puede construir. “Sabemos que en la parroquia hay 38 urbanizaciones pendientes de finalizar y de entregar en la comuna y estas urbanizaciones tienen más de 800 parcelas pendientes de construir”, ha afirmado Cairat, que ha añadido: “Nuestro planteamiento siempre será intentar construir y de edificar aquello que ya está integrado en el POUP actual, más que abrir de manera desentrañada nuevas urbanizaciones”.