Aguas de Reus ha comenzado esta semana unas obras para recuperar el antiguo Minat de Mas Beltran, con el objetivo de destinar agua no potable para el riego de los 21 huertos urbanos que el Ayuntamiento prevé construir en la calle Astorga, en el barrio Juroca. Los trabajos se enmarcan en las políticas municipales que se llevan a cabo tras un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos que son propios de la ciudad, así como el destino de agua “no potable” a determinados usos, bajo todas las garantías sanitarias.
Este proyecto complementa la estrategia de renaturalización de la ciudad, RENATUReus, que persigue el impulso de la infraestructura verde y la mejora de la habitabilidad de los entornos urbanos.
Las obras que ahora se han iniciado en la calle Astorga tienen una duración prevista de unos seis meses y cuentan con un presupuesto de 101.648,32 euros (IVA incluido). De hecho, la diversificación de las fuentes de abastecimiento y el mejor aprovechamiento de los recursos son dos de los retos que reclama la transición energética, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y el Plan de Acción Municipal 2023-2027.
“El Plan de Acción Municipal de estos cuatro años concede una gran importancia al agua de cada día, la cotidiana, y es por ello que tiene muy presente la priorización del agua como un elemento de gestión urbana de primer orden”, asegura el concejal responsable de Aguas de Reus, Daniel Rubio.
Usos del agua no potable
Ya hace años que, en su día a día, Aguas de Reus destina agua no potable a algunas finalidades muy específicas (y con plenas garantías sanitarias), como es el caso de la limpieza de la vía pública o del alcantarillado, que se hace íntegramente con agua que no puede destinarse a uso de boca por su baja calidad.
Es el caso, por ejemplo, del polígono Agro-Reus, donde existe una red de distribución paralela a la de abastecimiento, que se abastece de agua no potable procedente de los pozos denominados City, Roquís y Agro-Reus, con una importante presencia de nitratos y que, por lo tanto, no puede suministrarse para uso de boca. Por un lado, esta agua se destina a la carga de los vehículos dedicados a la limpieza viaria, lo que permite la limpieza integral de toda la vía pública de la ciudad.
Por otro lado, esta agua también sirve para la carga de camiones para la limpieza del alcantarillado o de cualquier cisterna de uso particular que lo solicite. Asimismo, actualmente también se ha iniciado el suministro de estas aguas no potables a empresas del polígono, y se prevé se pueda expandir a aquellas actividades privadas que puedan solicitar su utilización para sus procesos productivos, optimizando el coste económico y especialmente medioambiental, al tratarse de un agua de peor calidad.
Tecnoparc y Mas Iglesias
Otra zona que se beneficia de la utilización de agua “no potable” es el polígono Tecnoparc, donde una red separada permite el regadío de toda el área, así como disponer de una presa para los vehículos de la limpieza. Esta red se abastece de agua no potable procedente de la recuperación de un minado (del Gilet), a la vez que también existe la posibilidad de conexión con el agua del Molinet (agua reciclada proveniente de la EDAR), que se puede utilizar para regadío después de un tratamiento previo, que se efectúa en las mismas instalaciones del Tecnoparc.
También el Mas Iglesias se beneficia del aprovechamiento del agua de “proximidad”, después de que se hicieran obras de adecuación con un triple objetivo: la recuperación patrimonial e histórica, la adecuación del espacio público y un mejor aprovechamiento de los recursos propios: el agua, en este caso. La recuperación del pozo y la balsa de esta antigua masía (ahora sede del Centro de la Imagen de Reus) permite, hoy en día, el regadío y el mantenimiento del espacio y la zona verde.