A partir de 2025, y durante 4 años, Aigües de Manresa desplegará la tele-lectura en toda la ciudad. Se trata de un sistema que permite medir de manera telemática el consumo de agua, detectar de manera más eficiente las fugas de red e internas, los fraudes, y conocer en tiempo real los consumos, fomentando además, una relación más fluida con los abonados y, también, un uso responsable y sostenible del agua.
El anuncio lo han hecho esta mañana el alcalde y presidente de Aigües de Manresa, Marc Aloy Guàrdia, y el gerente de Aigües Manresa, Antoni Ventura i Ribal, que han destacado que se trata de una inversión clave para mejorar la gestión del agua y también la experiencia de los usuarios. Según han detallado, por un lado se prevé hacer el cambio de aproximadamente 10.000 contadores cada año, por lo tanto, en cuatro años se habrán sustituido en torno a los 40.000 contadores que hay en la ciudad. Por otro, se prevé instalar contadores generales en aquellos edificios que aún tienen el suministro de agua por aforo. Se harán aproximadamente 400 en dos años. La renovación de los contadores de agua comenzará por los grandes consumidores industriales y posteriormente avanzará hacia las baterías de contadores domésticos. La inversión será de 4 millones en los próximos cuatro años. El cambio, que busca mejorar la eficiencia y sostenibilidad del servicio, se anunciará cuando se inicie, con detalles sobre el calendario y las implicaciones para la ciudadanía.
En paralelo a la instalación de nuevos contadores, se hará el despliegue de la red de comunicaciones para poder transmitir los datos, con un importe de medio millón de euros. Esta parte del proyecto está parcialmente financiada por los fondos europeos Next Generation, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El proyecto de Aguas de Manresa, titulado ‘Sostenibilidad en el Ciclo del Agua. Un proyecto de digitalización y transformación del territorio’, quedó en novena posición de entre los 30 seleccionados, y cuenta con un importe de ayuda de 6.028.016,67 euros, y beneficia a 17 municipios y una EMD de El Bages y El Guingueta. El proyecto tiene como objetivo la digitalización del ciclo integral del agua para mejorar su gestión, la anticipación a los posibles escenarios provocados por el cambio climático y la gobernanza, teniendo un mayor control del servicio.
Casi 4 millones en inversiones en 2025
Durante 2025, también se afrontarán otros proyectos esenciales en infraestructuras, incluyendo la modernización de parte de la red de distribución y alcantarillado, la reducción de pérdidas de agua y la disminución del riesgo de cortes en el servicio. Así, se han planificado actuaciones como la renovación de tuberías —de las que cabe destacar la renovación de la red de agua que pasa por debajo de la LIPMES (que no tendrá afectación viaria) y un nuevo tramo de alcantarillado en la avenida Pirelli 60-78—, la mejora de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) —con la renovación de los sopladores de los filtros de arena y la instalación de un nuevo sistema de control de la coagulación y la desinfección— y la rehabilitación de la entrada del agua en el Parque de la Aguja, y la instalación definitiva de un sistema de previsión de la calidad del agua en el lago. La inversión global en Manresa para 2025 será de 3.712.842,87 euros, un dinero que incluye la primera anualidad del cambio de contadores.
Para poder afrontar los proyectos, se ha llevado a cabo una modificación tarifaria del servicio de agua en Manresa para 2025, que se aprobó en el Pleno municipal del pasado diciembre con el objetivo de mantener y garantizar la calidad del servicio y adaptarse a los costes crecientes del sector. Para un hogar tipo (3 miembros), el aumento total en la factura será de un euro al mes.
Las medidas anunciadas se alinean con el esfuerzo para garantizar la calidad y seguridad del agua, cumpliendo con los estándares más exigentes, mediante avances en sistemas de tratamiento y controles rigurosos. Además, las inversiones asegurarán la sostenibilidad ante los efectos del cambio climático, como el aumento de la demanda y el estrés hídrico, mediante una mejor captación, tratamiento y distribución.
También se refuerza el compromiso con la equidad tarifaria, incluyendo 170.000 euros en bonificaciones sociales —20.000 euros más que el año anterior— para que las familias vulnerables puedan acceder al servicio en condiciones justas. Este conjunto de medidas garantiza un servicio de agua sostenible, eficiente y adaptado a las necesidades presentes y futuras de la ciudad.