Absorción de retrasos, cancelaciones, falta de información e incertidumbre a la hora de hacer los desplazamientos en tren pueden tener un impacto psicológico en los pasajeros. Eso es lo que quiere comprobar un equipo investigador del Departamento de Psicología de la Universitat Rovira i Virgili (URV), que ha decidido ir más allá del malestar, la desconfianza y la frustración de las personas afectadas y estudiar por primera vez, desde el punto de vista científico, las consecuencias psicológicas del caos ferroviario en Cataluña.
“En diciembre nos contactó la plataforma “Dignidad en las Vías” para buscar respuestas a su malestar derivado de la situación ferroviaria. Después de explicarnos cómo se sentían vimos clara la necesidad de evaluar el impacto psicológico que todo esto está provocando”, explica Sergi Martín-Arbós, coordinador del estudio en el que participarán cinco investigadoras e investigadores más de su departamento. La investigación se hará a partir de los datos obtenidos de un cuestionario en línea que incluirá entre 60 y 80 preguntas -que variarán en función de las respuestas- y que irán orientadas a determinar si entre las personas que sufren las afectaciones ferroviarias se observan síntomas de ansiedad, depresión, somatizaciones -manifestaciones físicas de la ansiedad o el estrés – u hostilidad, entre otros.
¿Cómo participar?
La acumulación de incidencias en los trenes en los últimos años y, especialmente, el malestar derivado de los episodios vividos en los últimos días, les hacen confiar en que obtendrán una muestra cercana al millar de respuestas, que es el objetivo que se han marcado por considerar los resultados rigurosos. “Buscamos personas afectadas, pero también necesitamos que participen aquellas que no utilizan el tren o que lo hacen esporádicamente, para poder comparar las respuestas y extraer conclusiones válidas”, dice Martín-Arbós.
El enlace al cuestionario en línea se hará público en los próximos días, una vez esté validado técnicamente. Mientras tanto, las personas interesadas en participar en el estudio ya pueden comunicarlo a esta dirección de correo electrónico. “Solo necesitamos que nos digan que quieren participar y una vez activamos el cuestionario nos pondremos en contacto con él”, informa el investigador. El formulario de preguntas estará abierto a cualquier persona que viva en Cataluña, ya que en la fase de análisis de datos los resultados se fragmentarán también en función de las diferentes líneas de transporte.
En ella se plantearán cuestiones de tipo cuantitativo, con las que, en una escala del 1 al 5, valorarán diferentes situaciones, síntomas o pensamientos, pero también de carácter cualitativo, con las que se podrá recoger qué consecuencias está provocando esta crisis ferroviaria, por ejemplo, en la vida familiar, social o laboral de la persona afectada.. “Preguntaremos qué modificaciones se han tenido que hacer debido al problema de los trenes, como cambios de trabajo, traslados de domicilios o haber usado el tren de alta velocidad con el gasto extra que ello conlleva”, explica Martín-Arbós.
Los cuestionarios se activarán durante este mes de marzo y el equipo investigador confía en tener los primeros resultados preliminares en junio.