El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha dado la razón a Primark de Tarragona tras echar a dos trabajadoras por irregularidades a la hora de cobrar los productos. Según recoge la cadena COPE, se trata de una trabajadora y su supervisora en la caja.
Los hechos ocurrieron el 15 de diciembre del año 2022, cuando la trabajadora fue hacia una caja reservada a personas con movilidad reducida con muchos productos. La supervisora de la caja canceló una operación de 235 euros, guardando el ticket de anulación, y la trabajadora comenzó a poner los productos en bolsas, pasando algunos de ellos por el escáner, pero dejando el resto sin pasar. En total, la trabajadora pagó 58 euros, pero endureció tres bolsas llenas de productos que no correspondían con el importe pagado.
La empresa detectó este movimiento extraño y lo investigó, dándose cuenta de que la trabajadora que hizo las compras ni siquiera se identificó cuando las hizo, un protocolo que se debe cumplir cuando los trabajadores efectúan compras. Además, los supervisores no tienen permitido gestionar cobros sin la autorización de un superior.
El 21 de diciembre de 2022, tras analizar todas las pruebas, Primark hizo fuera a la supervisora y poco después también a la trabajadora mediante un despido disciplinario. La trabajadora recurrió contra esta decisión en los tribunales, argumentando que se estaba violando su derecho a la conciliación laboral y familiar, un hecho que los tribunales rechazaron.
Finalmente, El TSJC ha dado la razón al juzgado de lo social de Tarragona, reafirmando que actuó correctamente tras valorar las pruebas y revisar las grabaciones de seguridad, que confirmaron que se habían producido irregularidades en las compras. Según el Tribunal, tal y como recoge COPE, fue “proporcional” y “justificado” porque las acciones de las dos trabajadoras comprometió “gravemente” la “relación de confianza” y de buena fe contractual con la empresa, violando, además, la normativa interna de Primark.