El Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat) ha publicado las Proyecciones de población referidas al 1 de enero de 2024, una operación que actualiza las previsiones demográficas de Cataluña y sus comarcas con diferentes horizontes temporales. Estas proyecciones se realizan cada cinco años y tienen en cuenta diferentes escenarios de evolución de la población (bajo, medio y alto) según la natalidad, la mortalidad y las migraciones.
Las actuales proyecciones, en el escenario medio (el más probable) prevén que la población del Vallès Occidental aumentará en 44.778 habitantes y superará el millón de habitantes en 2030 (1.004.811) y en diez años, hacia 2035, llegará a 1.019.334 habitantes. En términos relativos, la población de la comarca se incrementará un 4,7% entre 2024 y 2030, como resultado del crecimiento migratorio, ya que el natural será negativo.
El Vallès Occidental seguirá la tendencia general de las comarcas barcelonesas, en las que el Garraf liderará el crecimiento de la población (+13,1%, entre 2024 y 2035), seguido de L’Alt Penedès (+11,5%) y Osona (+11,7%), mientras que El Maresme, El Lluçanès, El Baix Llobregat y El Barcelonès tendrán porcentajes menos intensos.
A medio plazo, hacia 2030, el ritmo de crecimiento del Vallès Occidental será de un 0,76% anual, por debajo de la media catalana (+0,85%) y comarcas como El Garraf (+1,56%), L’Alt Penedès (+1,30%), Osona (+1,26%), L’Anoia (+1,24%) y El Guingueta (+1,14%), pero ligeramente superior al de otras comarcas próximas como el Vallès Oriental (+0,74%), el Maresme (+0,74%) y el Baix Llobregat (+0,63%).
Una estructura de la población marcada por el envejecimiento demográfico
En 2024, la estructura demográfica de la comarca refleja un envejecimiento progresivo, con una base cada vez más estrecha y una parte superior que se ensancha debido al descenso de la fecundidad y al aumento de la esperanza de vida. La población en edad activa (16-64 años) representa el 65,9% del conjunto. Hay un equilibrio entre sexos a la mediana edad, pero a partir de los 70-74 años las mujeres superan a los hombres (54,6% versus 45,4%).
En cuanto a Cataluña, la estructura demográfica muestra una distribución similar a la de la comarca. La población en edad activa representa el 65,6% del total, mientras que los menores de 15 años suponen el 14,9% y los mayores de 65 años, el 19,5%. Para 2030, la población habrá aumentado un 5,2%, y para 2035, un 7,2%, alcanzando los 8.585.260 habitantes.
En cuanto a los grandes grupos de edad, en 2030 la población activa seguirá siendo el grupo mayoritario, pero con una reducción de los menores de 15 años hasta el 13,7% (-2,5 puntos porcentuales) y un aumento de los mayores de 65 años hasta el 20,1% (+2,2 puntos porcentuales). La tendencia se consolidará en 2035, con una población infantil del 12,8% y una población mayor que llegará al 22,5%. La franja con más población se desplazará hacia los 50-59 años (16,4% del total), y en 2035, a los 55-65 años (15,6%).
A escala catalana, la tendencia sigue la misma línea. En cinco años, los menores de 15 años representarán sólo el 13,0% del total, mientras que los mayores de 65 años aumentarán hasta el 21,2%. La población en edad activa prácticamente se mantendrá (65,9%). En 2035, los menores de 15 años disminuirán hasta el 12,4% (-2,9%), mientras que los mayores de 65 años llegarán al 23,2% (+11,6%), debido a la incorporación de personas que anteriormente formaban parte de la población activa.
En este contexto, el índice de envejecimiento [1] tendrá un incremento progresivo hasta llegar al 146,6% en 2030, y en 2035, al 174,9%. En poco más de una década, el número de personas mayores de 65 años por cada 100 jóvenes menores de 16 años aumentará de manera significativa. La comarca se situará por debajo de comarcas como el Vallès Oriental (194% en 2035), el Baix Llobregat (187,1%) y el Bages (187,4%), con un envejecimiento demográfico más marcado. En cambio, L’Anoia (167,3%), Osona (172,3%) y L’Alt Penedès (171,4%), tendrán índices similares. Cabe destacar que El Berguedà y El Lluçanès serán las comarcas más envejecidas, así pues, El Vallès Occidental se mantendrá en una posición intermedia.
Además, el índice de sobreenvejecimiento [2] se acercará al 19%, lo que significa que, por cada 100 personas mayores de 65 años, 19 tendrán 80 o más. La comarca no destacará por encima del resto de territorio de la demarcación de Barcelona, con índices que rondan la misma cifra. No obstante, se situará tanto por debajo de El Barcelonès (21,1% en 2030 y 22,5% en 2035) como de Cataluña (18,5% y 20,2%).
Por otra parte, según el índice de recambio de la población en edades activas [3], que mide la relación entre los jóvenes que se incorporan al mercado laboral y los que se acercan a la jubilación, la comarca pasaría de un 94,4% en 2024 al 114,7% en 2030. De cada 100 jóvenes de 15 a 19 años, habría 114 personas de 60 a 64 años, lo que evidencia que el número de personas a punto de jubilarse es muy superior al de nuevas generaciones que podrían entrar al mercado laboral. La tendencia se mantiene para 2035, momento en el que el índice llega a ser del 146,4%.
Un crecimiento demográfico impulsado por las migraciones
En los próximos cinco años, el Idescat prevé en el escenario medio 7.352 nacimientos en la comarca, una cifra un 12% superior a la actúa, en línea con la tendencia del resto de comarcas y de Cataluña, donde la natalidad también experimentará un aumento progresivo. Sin embargo, el número de defunciones seguirá una trayectoria en aumento, y se prevé que en 2035 llegue a ser un 17,2% superior al actual, en consonancia con el resto de territorio.
Esta combinación de baja natalidad y de envejecimiento poblacional hará que el crecimiento natural sea negativo tanto en 2030 como en 2035 (-556 y -498, respectivamente). En este contexto, la migración jugará un papel clave en el crecimiento de la población de la comarca así como del territorio, con una ganancia de 32.496 personas en 2030, y 32.597 en 2035.