viernes, 4 de abril de 2025
És notícia

Una iglesia evangélica de Terrassa, investigada por agresiones sexuales a menores

Foto del avatar
Vehicle dels Mossos d'Esquadra

El Juzgado de Instrucción 4 de Terrassa investiga agresiones sexuales a menores en el seno de la iglesia evangélica Samaria desde hace al menos veinte años. Dos víctimas que habrían sufrido “violaciones, tocamientos y felaciones” lo han llevado ya ante la justicia. En el primer caso, se denuncian abusos desde el año 2004, cuando la víctima tenía 8 años, y hasta hizo 16. La segunda víctima denuncia abusos entre 2013 y 2019. La abogada de Vosseler que lleva el caso, Mónica Santiago, explica que aparte de las agresiones ha habido también manipulación psicológica por parte de la comunidad con la intención de ocultar los hechos. La comunidad se disgregó y en su lugar ha surgido otra “con algunos miembros del mismo equipo”, según Vosseler.

La denuncia se dirige contra dos miembros de la comunidad, uno de ellos era responsable y monitor encargado de las actuaciones artísticas de la congregación en el momento de los hechos, mientras que el otro miembro de la comunidad era menor de edad cuando habría perpetrado las agresiones. Se les acusa de delitos contra la libertad sexual.

Según la denuncia, el monitor de la Iglesia Samaria “aprovechaba su posición para llevar jóvenes a su domicilio particular, donde les obligaba a realizar actos sexuales con la amenaza de expulsarlos de la comunidad si lo delataban, y acusarles de que era el menor el agresor”. Uno de los denunciados habría sufrido abusos cuando tenía 15 años y decidió no denunciarlo entonces por “miedo” a ser expulsado.

La otra víctima era un niño de solo 8 años que “fue violado en repetidas ocasiones por otro menor que vivía en la congregación”. Cuando la víctima cumplió 15 años pasó a formar parte del grupo de actuaciones artísticas de la comunidad y habría vuelto a sufrir agresiones sexuales por parte del monitor.

En ambos casos, las víctimas acabó explicando el caso a otros miembros de la congregación, pero según consta en la denuncia que se ha presentado, la comunidad lo intentó “ocultar” y “permitió que el agresor continuara como responsable y monitor de la congregación”.

Por otro lado, otra comunidad evangélica de la cocapital vallesana ha decidido ejercer la acusación popular en este caso. Se trata de la Iglesia Evangélica Unida de Terrassa, que ha condenado los hechos a través de un comunicado. “No representan a la comunidad protestante de Terrassa. Nuestra iglesia siempre ha trabajado para promover el respeto, la justicia y el cuidado de las personas”.

Total
0
Shares
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticia anterior

Detenidos dos jóvenes en Badalona por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas

Siguiente noticia

El Penedès quiere entrar en el “top 10” de los destinos enoturísticos europeos

Noticias relacionadas