Ciudadanos turcos se han manifestado en Barcelona en contra de la detención de Ekrem İmamoğlu, alcalde de Estambul, en un acto que consideran un intento del gobierno de Erdogan de reprimir la oposición política. İmamoğlu fue detenido el pasado 19 de marzo en su casa bajo cargos de “terrorismo y corrupción”, y pocas horas después de que su diploma universitario fuera anulado para impedir su candidatura presidencial, según denuncian en un comunicado.
El propio edil ha pedido a la judicatura del país “levantarse” contra quienes destruyen el sistema. “Ya lo advertí. Esta gente violará nuestro honor y nuestros bienes y cometerá todo tipo de usurpaciones y atentados. Como nación, debemos oponernos a este mal. Esa es mi llamado a la nación, una que es grande”, aseguró İmamoğlu en un comunicado en las redes sociales.
Comunicado sobre las protestas de ciudadanos turcos en Barcelona
«La mañana del 19 de marzo, el edil de Estambul, elegido democráticamente, fue detenido por la policía en su casa bajo cargos de “terrorismo y corrupción”, solo unas horas después de que su diploma universitario fuera anulado ilegalmente para impedir su prevista candidatura presidencial, otro intento de inhabilitarlo efectivamente para las elecciones. Estas acusaciones, claramente motivadas políticamente, forman parte de una misión sistemática para debilitar la constitución de la República de Turquía y eliminar cualquier oposición política al partido gobernante.
El gobierno del AKP ya ha intentado silenciar al pueblo imponiendo prohibiciones a las reuniones públicas y restringiendo el acceso a las redes sociales para controlar el relato y reprimir cualquier voz disidente. Las autoridades han detenido a 37 civiles por compartir contenido “provocador” en línea relacionado con la detención del varón, sumándose a más de 100 personas arrestadas la mañana del miércoles.
Como ciudadanos de la República Democrática de Turquía, rechazamos categóricamente estos actos ilegales y apoyamos a nuestro pueblo que resiste la represión política, luchando por nuestra democracia en las calles y en las urnas, a pesar de la violencia, la intimidación y el uso de la fuerza bruta por parte del gobierno contra sus propios ciudadanos.
Los partidos elegidos existen para servir la voluntad del pueblo, no sus propios intereses.
Nuestro país está atravesando un periodo de transformación en el que el poder legislativo no sólo es privado de su independencia, sino que, más alarmante aún, es utilizado como un arma contra nuestra democracia. Por ello, debemos defender el estado de derecho y sentimos la obligación de no quedar en silencio ante la injusticia.
No permitiremos que nuestra democracia se pierda en la oscuridad.
No nos quedaremos en silencio.
Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que se posicione a nuestro lado y defienda los valores de la democracia.
Nuestro camino es largo, pero nuestras esperanzas son altas. Nosotros, la juventud turca, tenemos hambre de justicia, una fe irrompible en la democracia, y no nos rendiremos».