Juzgado por un tribunal militar, torturado en la comisaría de Via Laietana y 20 años de condena por luchar contra el régimen de Franco ha sido la historia de Joan Busquets Verges. El hombre de 96 años nunca ha dejado de luchar y ahora ha presentado una demanda contra el Estado con el apoyo de CGT Cataluña donde reclama 1 millón de euros por todo lo que sufrió durante la dictadura.
El último maqui catalán vive, llamado como el ‘Senzill‘ es la última prueba de un grupo de personas que intentó luchar contra la dictadura franquista sin importar las consecuencias. Sin embargo, Joan Busquets sufrió maltrato y casi una quinta parte de su vida ha estado en la cárcel.
Busquets: “Las leyes no pueden ser simbólicas”
Tal y como confesó el último maqui en El Periódico, “hay que abrir una brecha” por el mal que sufrió él mismo y toda la población en general. Sin embargo, Joan Busquets tiene el principal objetivo de llevar a debate que las leyes no pueden ser “simbólicas“, ya que no tiene “muchas esperanzas” de poder salir ganador de la querella.
El primer paso del ‘Sencillo‘ ha sido denunciar los hechos por vía administrativa, pero si no sale adelante ha asegurado que no tendrá ningún problema para recurrir a la vía penal. Busquets se ampara en la Ley de Memoria Democrática oficializada en el año 2022, por lo que considera un millón de euros como una compensación adecuada por los 20 años de condenas, torturas y maltrato psicológico que sufrió.
La ley de memoria democrática considera a los maquis como víctimas del franquismo
Después de la dictadura de Franco, la ley de amnistía de 1977 no consideró a los maquis como víctimas de los 40 años de tiranía. Hay que recordar que muchas de las instituciones todavía estaban integradas por los propios militares y máximos responsables franquistas. Sin embargo, dos años después de la aprobación de la norma de 2022, Busquets asegura que no ha tenido ninguna compensación más allá del reconocimiento administrativo.
“Estamos ante la inacción de los poderes públicos. Unos por cómplices y herederos del franquismo, y otros que no avanzan conforme lo relatado por las Naciones Unidas”, añadió Joan Busquets.
El ‘Sencillo’ se ampara en que dentro del quinto capítulo de la Ley de Memoria Democrática recoge que “dará lugar al derecho a obtener una declaración de reconocimiento y reparación personal“. Igualmente, el mismo punto también aclara que no existirá ningún tipo de indemnización económica.
Teniendo en cuenta esta normativa, Busquets no tendría ninguna posibilidad a su demanda, pero el derecho internacional estaría de su parte. En caso de “violaciones manifiestas de las normas internacionales” sí existiría la posibilidad de recurrir a la indemnización económica. Por este motivo, Busquets recoge que vivió “sufrimiento y una condena injusta e ilegal”, por lo que la violación de los “principios de justicia, verdad, reparación y no repetición, deben conllevar una reparación económica”.
Joan Busquets: “Es muy difícil recomenzar tu vida”
El último maqui catalán vive recuperó la libertad en 1969, pero con unas heridas físicas y mentales que aún son visibles. Después de 20 años en prisión y estar condenado a muerte, Joan Busquets ha llegado hasta día de hoy convirtiéndose en la última prueba palpable de aquellos revolucionarios que combatieron la dictadura franquista.
La demanda de un millón de euros contra el Estado todavía está en una fase inicial, pero el abuelo de 96 años no pierde la esperanza de poder salir ganador. Como el ‘Sencillo‘ indica, una ley no tiene ninguna función si es solamente simbólica, por eso asegura que “he batallado siempre y si soy aqui y puedo, lo seguiré haciendo“.