Óscar Prieto: “Si no se ponen las medidas necesarias, el agresor lo tendrá mucho más fácil”

Óscar Prieto, presidente de la Asociación de Defensa Personal Femenina Salou. CEDIDA

¿Desde cuándo existe la asociación y porqué se crea?

La Asociación se ha tardado en poner en funcionamiento y lleva unos seis meses, pero el proyecto lo llevamos desde mucho tiempo atrás. Se basa en los cursos de defensa personal que impartimos a mujeres de todos los ámbitos, desde víctimas de acoso o violencia de género a mujeres que quieren ampliar conocimientos de defensa.

¿Qué es lo que hacéis en este proyecto?

Principalmente hacemos talleres o clases particulares. La defensa personal femenina viene de una rama de las artes marciales donde no hay que hacer un continuo entrenamiento. Mucha de nuestra gente no tiene ni el tiempo ni la experiencia o la necesidad de lograr una meta como un cinturón negro. Aquí la gente quiere cosas rápidas y efectivas en poco tiempo. Por eso nosotros hacemos unos talleres de unas seis horas donde impartimos una parte práctica y otra teórica.

Hablamos de protocolos de seguridad o medios judiciales. Dependiendo del ámbito hacemos más enfoque en un lado o en otro. Por ejemplo, en una clase de instituto lo enfocamos mucho en la parte práctica y explicamos algo de teoría para que sepan las consecuencias legales de utilizar esas técnicas. En cambio si hablamos de violencia de género solemos ir acompañados de psicólogos, asistentes sociales, policías o abogados para explicar cuál es el marco legal, porque a día de hoy la gente sigue estando desinformada.

¿Qué tipos de ejercicios enseñáis en la parte práctica?

Cosas rápidas y efectivas. En la defensa personal femenina nos basamos en la acción-reacción y la huída. No buscamos una confrontación porque al estar enfocado a las mujeres normalmente el agresor es mucho más corpulento y fuerte. Entonces lo que necesitamos es un elemento sorpresa y huir de él, que a fin de cuentas es el punto final para poder evitar la agresión o la violación.

¿Los instructores están cualificados?

Principalmente el proyecto lo llevo yo y tengo algún colaborador. En mi caso soy entrenador nacional nivel 1 de defensa personal femenina, 4º dan de femenina y aparte de algunas variantes de cinturones negros. Pero aunque en el mundo de las artes marciales cada uno siempre dispone de algún cinturón, al final nos acotamos a alguna especialidad. La mía siempre ha sido la defensa personal femenina porque creo que son las alumnas más agradecidas son las mujeres. Sobre todo porque ves muchas veces la necesidad imperiosa que necesitan en algunos casos.

¿Qué motiva a las mujeres a asistir a vuestros cursos?

Cuando damos cursos de violencia de género me han llegado mujeres que han sido víctimas de violaciones, acoso psicológico o que están en un proceso de separación. La finalidad de los talleres es la elevación de la autoestima. Hay que tener en cuenta que en un taller de cuatro o cinco horas no saldrán siendo Rambo pero les va a generar una autoconfianza a la hora de tomar decisiones.

¿Cuál es la respuesta de las mujeres después de recibir la formación?

Una vez que han pasado los talleres sigo conservando el trato con muchas alumnas. Me comentan algo que les pasa y me preguntan que pueden hacer. Son mujeres que dicen basta. Este punto de haber dado un curso y que le hayan abierto un poco los ojos a través de la defensa personal, tanto práctica como teórica, les ha ayudado un poquito a lanzarse  y a aventurarse a romper una relación o tomar cartas en el asunto. A nosotros eso nos hace sentir muy orgullosos.

¿Cada vez van más mujeres a este tipo de cursos?

Lo bueno que tengo es que funciono mucho de boca a boca. Al no ser clases regulares y ser talleres, me pueden llamar de una diputación, un ayuntamiento o un instituto. Realmente es una demanda pero a la vez la gente todavía tiene reticencias. Por poner un ejemplo hace poco hicimos un curso en Salou y solo vinieron la mitad de personas que se habían apuntado. Al día siguiente tuve que volver porque me había dejado los libros y los apuntes que suelo llevar y la sala estaba llena porque había clase de zumba. Entonces si es para hacer zumba o pilates las clases se llenan, pero no lo hace si es para defensa personal.

Creo que es un poco la mentalidad que tienen aquí las mujeres que cuando les preguntas te dicen que a ellas no les pasará nada. Y como están seguras que no les pasará nada, creen que no necesitan hacer estos cursos. Entonces intentamos ayudar a dar a entender que esto le puede pasar a cualquiera. En el caso de las niñas pequeñas puede sufrir acoso o podemos hablar de mujeres en peligro de exclusión social a través de la violencia de género. Lo estamos viendo con la lacra que tenemos.

¿Hay algún prototipo de mujer que más vaya?

En esto no lo hay. Cada uno de puertas para dentro sabemos lo que tenemos, pero de puertas hacia fuera intentamos dar una imagen por la situación social. He tenido alumnas que me han pedido ayuda y hemos llegado a ir a asistentes sociales o abogados y cuando hablaban conmigo no me lo podía creer. Casos en una familia idílica y ejemplar en los que resulta que la mujer está sufriendo maltrato físico cada dos por tres.

En la parte teórica de los talleres queremos hacer ver que hay un problema y que si lo tienes, debes empezar a combatirlo. Salvando las distancias esto es como el alcohólico o el drogadicto. El primer paso es admitir que se tiene el problema. A día de hoy hay muchas mujeres que sufren maltrato y no lo admiten por distintas circunstancias. Entonces es muy difícil detectarlo.

Además, en la parte teórica también tratamos de explicar que el agresor sexual estudia a sus víctimas y se tienen que dar cuatro factores para que se pueda cometer la agresión. Si en un momento determinado se le presenta la ocasión y no se ponen las medidas necesarias, el agresor lo tendrá mucho más fácil. Por ejemplo acompañar la puerta al entrar en el portal, porque puede que fuera haya alguien mirando.

Queda poco más de un mes para el 8 de marzo. ¿Tenéis preparado algo especial?

Tenemos algún proyecto. Siempre para el Día de la Mujer Trabajadora realizamos un par de talleres que en breve pondremos en funcionamiento y el Día Internacional contra la Violencia de Género haremos otros dos talleres. Supongo que ahora en breve nos reuniremos con el Ayuntamiento de Salou y, si no hay ningún problema, volveremos a ofertar los cursos para mujeres censadas en Salou.