La diputada y vicepresidenta del Instituto de Estudios Ilerdenses, Estefanía Rufach, ha asistido este domingo al acto inaugural de la 8ª edición de la Feria de la Sal, certamen que se ha celebrado a lo largo de toda la mañana en Les Avellanes i Santa Llogaia bajo el lema ‘La sal i les tradicions’ y que ha homenajeado a cuatro vecinos del municipio.
Rufach ha sido recibida en el Ayuntamiento por la alcaldesa Lídia Ber en un acto en el que también han estado presentes el diputado Marc Solanes y el presidente del Consell Comarcal de la Noguera, Miquel Plensa, entre otros. Allí han realizado el acto de reconocimiento a Enric Albertí, de Les Avellanes, que llevó el horno de pan hecho con leña tal y como hicimos sus padres y padrinos; Miquel Garrofé, antiguo barbero de Tartareu, que hace el vino de casa tal como se hacía antes con las mismas herramientas; Miquel Benseny, campesino de toda la vida de Santalinya, que ha explicado cómo eran los trabajos del campesinado antes; y Miquel Marcelino, de Vilanova de la Sal, que recoge la sal como se hacía antiguamente. Lidia Ber ha dicho que todo ello formaba parte de un reconocimiento a las tradiciones y a la manera de hacer de la gente del municipio.
En esta misma línea se ha manifestado Estefanía Rufach, que ha dicho que las ferias son “elementos que ponen en valor y dan vida a los pueblos”, y que en el caso de la Feria de la Sal se trata de una muestra “consolidada” y que pone en el escaparate “el arraigo, las costumbres y las tradiciones del municipio”.
En esta edición, además, lo hace de una manera aún más especial, porque se homenajean a personas y familias de los cuatro núcleos del municipio las cuales, durante décadas, han trabajado “al servicio de todos los vecinos y vecinas”, y a quienes desde el Ayuntamiento se les quiere reconocer esta aportación.
Estefanía Rufach ha acabado diciendo que, por todo ello, la Feria de la Sal reúne muchos de los ingredientes básicos e imprescindibles que, “desde la Diputación, entendemos que deben potenciar las muestras del territorio, como son la artesanía, la tradición y los productos de proximidad, motivo por el que ha expresado el apoyo incondicional de la corporación. A continuación han efectuado un recorrido por la feria en una edición en la que ha destacado la presencia de tres salinas: el Salí de Privà de Vilanova de la Sal, el Salí de Peralta de la Sal (Peralta de Calasanz-Huesca) y el Salí de Gerri de la Sal. El certamen se ha completado con una serie de actividades repartidas entre los dos escenarios principales de la feria, la plaza Major y la plaza del Planell.
Así, en la plaza Mayor se ha instalado el Mercado de la Feria, con una cuarentena de paradas, básicamente de artesanía y de alimentación de proximidad, y también se ha podido disfrutar de un taller de bombas de semillas a cargo de Imma Roigé, además de las actuaciones de la charanga Festucs Brass Band, del baile de las gitanas y de las payasadas itinerantes con la Cia Bitxicleta. En la plaza del Planell, ha habido castillos inflables, un taller de tatuaje infantil y ‘Busco Dino’ del Centro de Dinamización de Tartareu y una peluterapia de Enebe Peluquería.
Además, se han podido visitar tres exposiciones en otros espacios: una de herramientas antiguas en la Sala de Actos del Ayuntamiento; otra de esculturas de hierro y pinturas, en la ermita de Sant Roc, a cargo de Jordi Marcos y Antoni Camarasa; y una detrás de dibujos y pinturas de Jordi Guillaumet y Betlem Mongrell, en la iglesia de Les Avellanes.