El sábado por la madrugada, hacia las seis, los Mossos d’Esquadra detuvieron en Lleida a un chico de 20 años como presunto autor de un delito de robo con violencia y otro contra la salud pública.
El agresor abordó a la víctima por la espalda, en la calle Josep Carner de la capital de Segrià, y le echó un violento golpe de puño que le hizo caer al suelo.
Aprovechando el alboroto de la víctima, el ladrón le tomó el móvil y huyó corriendo. Gracias a la descripción de la víctima, sin embargo, varias patrullas de los Mossos iniciaron una búsqueda que acabó con la localización el agresor.
El chico fue encontrado entre un grupo de jóvenes en la avenida de Les Garrigues. La cuadrilla intentó huir, pero los agentes pudieron detener al agresor, que era a quien buscaban.
El chico ya no llevaba el móvil robado, que habría pasado a lagun de los compañeros, pero, en cambio, llevaba encima nueve pastillas de éxtasis.
El joven detenido, que cuenta con numerosos antecedentes policiales, pasó el domingo a disposición judicial. La investigación continúa abierta y no se descartan más detenciones.