El pasado sábado, un niño de 11 años fue apuñalado por su padre en un piso del barrio de La Font d’en Fargues, en el distrito de Horta-Vallès. Según los últimos detalles de la investigación, el menor intentó proteger a su madre y a su hermana al darse cuenta de que su padre había ido a la cocina a coger un cuchillo para agredirlas.
Según la declaración de la madre a Efe, su excompañero sentimental entró en la habitación donde ella se encontraba, la agredió físicamente, arrastrándola por el suelo y llamando de manera violenta, lo que despertó a los niños. En ese momento, la mujer escuchó a su agresor manipulando los cubertos en la cocina y, al darse cuenta de su intención de coger un cuchillo, reaccionó inmediatamente llamando por la ventana, alertando a los vecinos con un desesperado “¡que nos maten!”.
El menor, viendo la situación de peligro para su madre y su hermana, salió de su habitación para intentar frenar la agresión. Pero su padre lo hirió con varias puñaladas, algunas de las cuales tuvieron riesgo vital. Tras el ataque, el padre escapó por la ventana y se precipitó desde el balcón, momento en el que fue detenido por los Mossos d’Esquadra.
El acusado, un hombre de 35 años, ha sido arrestado y se le ha impuesto prisión provisional sin fianza. Está acusado de varios delitos, entre ellos el intento de asesinato de su hijo y agresión a su expareja. Además, la jueza ha decretado la prohibición de acercarse y comunicarse con las víctimas. También se ha otorgado a la madre la custodia exclusiva de los hijos y el uso de la vivienda familiar.
Según la información judicial, el niño se encuentra actualmente hospitalizado con heridas graves, mientras que la madre y la hermana también están recibiendo apoyo psicológico para ayudarlas a afrontar este traumático episodio.