Imatge: diaridigital.urv.cat
Uno de los momentos clave para cualquier estudiante de medicina es el examen MIR (Maestro Interno Residente). Tras seis intensos años de grado, esta prueba determina si podrán escoger la especialidad a la que se dedicarán y el hospital en el que pasarán los años de residencia. Ante la fama de dura y complicada de la prueba, el secreto es prepararla con mucho tiempo y afrontarla sin obsesionarse ni ponerse más presión de la cuenta. O eso es lo que aseguran Anna Mora y Javier Poves, los dos mejores de los 114 graduados y graduadas en Medicina de la Universidad Rovira i Virgili que se presentaron a finales de enero a un examen que, en el conjunto del estado, hicieron más de 14.000 personas con esta titulación, en la que se ofertan 9.007 plazas en total. De los 114 de la URV, 81 quedaron entre los 6.000 primeros.
Anna Mora todavía no ha terminado de asimilar la posición obtenida, la 29. Asegura que no se lo esperaba, pese a que llegaba con un muy buen expediente académico y que considera que hizo una buena preparación. “Fui haciendo unos cuantos simulacros, y siempre me iban bien, y he estado muy costando en el estudio.“, explica Anna, que asegura que ha afrontado todo el proceso con bastante tranquilidad. Un problema de salud de una persona muy cercana, grave pero con buen final, la ayudó a relativizar la trascendencia de la prueba y, sin quererlo, hizo que afrontase el examen con menos presión. Eso sí, le impidió ir más a menudo de lo que habría querido en la biblioteca, pero en casa también consiguió un buen entorno de trabajo. Así, el día de la prueba se sentía bien preparada. “Está claro que no es lo mismo que los exámenes del grado, o los simulacros, pero la clave es ir con calma, y yo lo voy a poder hacer”, afirma.
También la ayudó a quitarse presión el hecho de que su especialidad preferida, dermatología, no es fácil de conseguir, y por eso optó por no obsesionarse con ella: “Siempre me ha llamado la atención porque es una especialidad muy amplia, ya que tiene tanto parte médica como quirúrgica, pero pensé que si no podía entrar no pasaba nada, hay muchas más que son interesantes.” Finalmente, sin embargo, podrá hacer lo que quiera.
Estos días todos los graduados están terminando de decidir la especialidad a la que se dedicarán y el hospital en el que harán la residencia, que es la próxima etapa que deben afrontar -suele durar entre cuatro y seis años- para acabar de prepararse para ejercer la profesión. Los hospitales realizan jornadas de puertas abiertas y los graduados y graduadas los visitan y aclaran dudas. A Anna, que es de Deltebre, le han hablado muy bien del hospital de Sant Pau y Santa Creu de Barcelona, que ahora mismo ocupa el primer lugar de sus preferencias. A finales de abril tendrá lugar, por orden de clasificación en el examen MIR, la asignación de plazas para la residencia, que comenzarán en junio y que el Ayuntamiento espera con mucha ilusión y motivación.
También tiene muchas ganas Javier Poves, que ha ocupado el puesto 211 en el examen MIR. Él no tiene las cosas tan claras, sobre todo porque es un apasionado de la medicina y le atraen diferentes especialidades: ” Estoy entre cardiología, que es más médica, de hospital, del día a día; dermatología, que tiene un ritmo más tranquilo y que es una especialidad con mucho futuro, y medicina interna. Todavía tengo un mes para decidirme. Nacido en Valencia, Javier quiere quedarse en su ciudad, pese a que ha disfrutado mucho la URV y Reus, donde se ha encontrado como en casa y ha tenido, asegura, un gran ambiente para hacer el grado, y por eso estos días está visitando diferentes hospitales valencianos para tener más elementos de juicio a la hora de elegir.
Como Anna, Javier se preparó la prueba con tiempo. “De hecho, durante el último curso, mientras hacía las prácticas y el trabajo de fin de grado, ya empecé a estudiar por el examen. A pesar del trabajo, lo disfruté mucho todo, sin angustiarme. “, asegura. El verano pasado ya se centró mucho más en el examen MIR, haciendo muchos codos. Haberlo llevado bien preparado permitió que estuviera tranquilo los días previos al examen, durmiendo bien, y, a pesar de los inevitables nervios cuando lo empezó, se acabó encontrando a gusto y completó la prueba en una muy buena posición. Una posición que le permitirá escoger la especialidad y el hospital de residencia para empezar a adentrarse “de una manera realmente activa“, afirma, en el mundo laboral.
Michael Bublé se suma al cartel del 25 aniversario del Cap Roig Festival y será el encargado de clausurar esta…
Cuatro jóvenes de entre 18 y 23 años han sido detenidos tras lanzar un artefacto explosivo casero contra una vivienda…
El Ayuntamiento de Reus, a través de la concejalía de Buen Gobierno, Transparencia y Participación, da por finalizado el proyecto…
Cuatro empresas catalanas del sector de la fabricación y el suministro de hormigón han decidido unirse y crear una sociedad…
Descubre el ingenio y la sostenibilidad de una técnica milenaria, en familia, esta Semana Santa. Jueves 17 de abril de…
La inteligencia artificial está a la orden del día. No sólo por los avances y cambios que está generando en…
Esta web utiliza cookies.