La Guardia Civil investiga a un vecino de Sant Andreu de la Barca por un presunto delito de caza

Los animales que fueron capturados, se dejaron en libertad en su hábitat natural

Imagen de uno de los agentes observando uno de los reclamos utilizados para la caza. Foto CEDIDA

Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Tortosa, han tomado declaración como investigado a un vecino de Sant Andreu de la Barca por la comisión de un presunto delito de caza y otro relacionado con la protección de la flora y la fauna, cuando fue sorprendido capturando jilgueros con una red abatible en un terreno sometido a un régimen de caza especial.

Los hechos se remontan a finales de la semana pasada en el paraje conocido como partida Bítem del término municipal de Tortosa, cuando una patrulla del SEPRONA de la Guardia Civil de Tortosa prestaba servicio encaminados a la protección del medio ambiente, en una zona rural abierta observaron la instalación de una red abatible y a su alrededor dos jaulas con jilgueros vivos en su interior utilizados como reclamo.

Próximo a la zona de instalación de la red fue sorprendida una persona que tenía en su poder 3 jaulas que contenían 2 ejemplares de jilguero (Carduelis carduelos), 2 ejemplares de verderón común (Carduelis chloris) y 1 ejemplar de verdecillo (Serinus Serenus), previsiblemente capturadas horas antes ya que se encontraban en perfectas condiciones de vitalidad y sin anillado identificativos.

Una vez identificada esta persona y reconocer que el arte instalado era de su propiedad y al no contar con ningún tipo de autorización para desarrollar esta práctica, se procedió a tomarle declaración en calidad de investigado como presunto autor de un delito de caza y otro relacionado con la protección de la flora y la fauna.

Los ejemplares capturados como tenían gran vitalidad fueron liberados en su hábitat natural, depositando los utensilios utilizados en dependencias oficiales de la Guardia Civil de Tortosa a disposición del juzgado en funciones de guardia de Tortosa.

Se recuerda que las aves fringílidas, como el jilguero, el verderón y el verdecillo, no se encuentran catalogadas como amenazadas, pero gozan de un régimen de protección especial, prohibiéndose expresamente su captura en Cataluña.